“Los arquitectos hemos dejado de ser importantes en el hecho de pensar la ciudad”

En otras oportunidades nos hemos ocupado en las páginas de todoobras de mostrar proyectos del arquitecto Gonzalo Martínez de Urquidi surgidos desde la autogestión. Esta vez sorprende con una llamativa propuesta urbana que define como “arquitectura conceptual” para la ciudad de Panamá, lo cual lo lleva a hablar de su idea para “Cosechar Energía”, aplicable también a Chile. Cambiando de escala, cuenta la presentación que efectuó para la recuperación del patri- monial Mercado de Talca, y un proyecto que es a la vez sutura urbana en el centro de Santiago. Todo al mismo tiempo que se encuentra terminando un nuevo edificio de oficinas en Vitacura, el cual proyectó en forma asociada con el estudio Handel Architects de los Estados Unidos.

-En el encuentro por las calles de Santiago nos habló de su entusiasmo por los proyectos conceptuales en los que estaba trabajando y del éxito alcanzado con uno de ellos en Panamá. ¿de qué forma lo cuenta Gonzalo Martínez para los lectores de todoobras?

-Hemos estado viendo varios proyectos de arquitectura conceptual que podemos desarrollar efectivamente. Uno de esos temas es el de “Cosechar Energía”. Y para hablar de esto hay que tener presente que los arquitectos hemos dejado de ser importantes en el hecho de pensar la ciudad, y nos hemos dedicado a hacer casas, con ventanas, con puertas, loteos, edificios más lindos o más feos, pero la ciudad está en manos de las ingenierías duras. La ingeniería de transporte, la ingeniería comercial, la económica, que hoy día han demostrado ser ineficientes y malas. Ante eso, lo que he intentado hacer -y he logrado hacer-, es pensar desde la arquitectura la ciudad. 

Entonces le hice un proyecto a la ciudad de Panamá y lo presenté como un cambio de uso, lo cual finalizó con la contratación por parte de la oficina de Planificación del Estado Panameño. 

 

-¿Cómo define ese proyecto presentado a la ciudad de Panamá?

-El proyecto fue presentado bajo términos como “Cosechando la Energía” en dos aspectos. Uno, aprovechar un trazado natural existente, que es el del río Matasnillo, donde generamos 

un eje con cambio de uso modal de la ciudad de Panamá. Y la idea ha sido bastante bien recibida por los habitantes de la ciudad, dado que implica que lo que hoy en día es un obstáculo urbano se transforme en un eje urbano de intercambio de transporte, de uso de bicicleta, de un “high line park”, y por el cual además uno puede caminar, cosa que es imposible en la ciudad de Panamá.

 

-Mencionó varios proyectos de arquitectura conceptual. ¿Cuál es otro de ellos?

-El segundo tema, también relacionado con la idea de “Cosechar Energía”, es que ante la simple observación de un simple problema, tanto en Ciudad de Panamá como en Santiago de 

Chile, como es la cantidad de autos, nosotros propusimos cosechar el peso de los autos y transformarlo en energía piezoeléctrica.

 

-¿Qué significa “cosechar el peso”?

-En la ciudad uno ve circular miles de autos que van con destinos aleatorios. Cuando pasan por la carretera la movilidad se financia con el precio de la bencina que cada conductor compra, pero el peso es gratis. La idea es cosechar ese peso a través de piezoelectricidad y energía por compresión. De tal forma, cosechando el peso se podrá ayudar a financiar una parte del Aeropuerto de Panamá y de los hospitales que están próximos. Todo esto es demostración de cómo un arquitecto puede meterse a mirar la ciudad desde otro punto, en este caso, desde el punto de vista de la energía, y provocar cambios reales en el tema.

 

-¿De qué forma actúa la piezoelectricidad para captar la energía de los vehículos?

-Relacionado con la piezoelectricidad ya hemos abierto un contacto con una empresa importante de Israel, que tiene la tecnología pero no había matematizado la aplicación. Esa tarea la realizamos acá con mi equipo. Es como un refrigerador, funciona por compresión y tiene un gas, al accionarlo sale frío y caliente, y uno determina en qué dirección lo regula. Vale recordar Volúmenes desfasados caracterizan el edificio de oficinas de la avenida Vitacura, proyecto conjunto de UNO Arquitectos y Handel Architects de los Estados Unidos esos relojes pulsera que con solo caminar se cargaban. Eso es cosechar energía. Al trabajar con la idea de cosechar energía he visto que en el mundo hay mucha otra gente que está pensando en la misma dirección, pero son científicos, y la tendencia es que en los próximos años cada ser humano debiera cosechar la energía que consume en el día. 

Por ejemplo, cuando una camina puede ir comprimiendo un elemento que, por ejemplo, puede solucionar la carga del teléfono celular. 

-Esta es la ciudad de Panamá… Ha tenido un auge gigantesco desde el punto de vista del crecimiento urbano y del parque automotriz, y se propusieron hacer un Metro que les ha salido carísimo. Nosotros tomamos un accidente geográfico, el río Matasnillo, que está totalmente contaminado, y zurcimos la ciudad de Norte a Sur a lo largo de 5 kilómetros con un elemento creado desde la arquitectura, que lleva arriba un sistema de transporte, un monorriel, tiene una vereda para los peatones y bicicletas, y abajo las estaciones de intercambio, donde propusimos comercios y servicios para que a la gente no le falte nada. Es una intervención urbana importante y ya fuimos contratados por la Dirección de Innovación Tecnológica. Y los fundamentos de todo esto están contenidos en los cambios que creemos se deben concretar en el modo de habitar la ciudad. Por ejemplo, disminución del uso del automóvil, cambio modal del uso de la ciudad, aumentar la calidad de vida, aumentar la plusvalía, generar lugares de intercambio de servicios…

 

-¿Cómo son los proyectos de las estaciones y qué pasos técnicos están dando para convertir en realidad la idea presentada?

-Teniendo presente que actualmente los sistemas de transporte atraviesan la ciudad de Panamá en sentido Oriente-Poniente, y sin pensar en ningún momento en expropiar predios cercanos, tomamos ese río súper contaminado, lo saneamos y creamos ese eje Norte-Sur que hoy no existe, conectando a escala humana la actual zona de mayor desarrollo con el resto de la ciudad, de tal manera que el pueblo pueda usarlo sin costo, optando por caminar o tomar el sistema de transporte integrado, con la posibilidad de llegar a las diferentes estaciones que proyectamos, con las cuales integramos la idea general en diferentes lugares. 

Los proyectos de las estaciones los fuimos resolviendo pensando cómo le damos plusvalía a cada sector. Están ubicadas estratégicamente en puntos donde actualmente hay edificios importantes, oficinas, viviendas, colegios, etc., todo lo cual surgió de un análisis matematizado, que partió de una intuición personal mía. Para matematizar desde la arquitectura blanda usamos como medida los isocromos, es decir tiempo y distancia. Al mismo tiempo, el desarrollo de la ingeniería lo estamos haciendo con una empresa mexicana, muy grande, que trabaja en diversos lugares del mundo.